El síndrome del niño hiperregalado y la regla de los cuatro regalos

En nuestra sociedad capitalista, ocurre que en muchas familias se intenta suplir el tiempo que no se pasa con los hijos, con regalos que reemplazan a mamá y a papá. Es lo que se conoce como el Sindrome del niño hiperregalado, el cual tiene consecuencias negativas: un niño al recibir tantos regalos acaba por no valorar lo que tiene. Siempre que hay una acumulación de juguetes, los niños pierden la ilusión, se vuelven caprichosos, egoístas y consumistas. Pedagógicamente no tiene sentido regalar tantos juguetes a un niño porque acaba dándole demasiada importancia a lo material, cuando lo que realmente necesita es atención y compartir tiempo y juegos con los padres.


Esto constituye una tendencia peligrosa ya que, de alguna manera, se nos motiva para ser consumistas, para usar escasamente la imaginación en el juego simbólico, y, finalmente, etiquetar a las personas por el precio del regalo (si es más caro, más sofisticado, “hace más cosas”, “es más chulo”) pero no por el valor emocional o afectivo de la persona que regala con toda su ilusión.

Todo ello, crea adolescentes y adultos con baja tolerancia a la frustración ya que esperan recibir todos los regalos que pidieron, característica típica del síndrome del niño hiperregalado. Si esto no ocurre así, y recibe  menos juguetes de los esperados se frustrará e, incluso, se sentirá desilusionado, triste o irritable.

La regla de los cuatro regalos es una forma de poner sensatez si no queremos saturar a nuestros hijos de juguetes y cosas que no utilizarán o de las que se aburrirán pronto. Esta regla limita el número de regalos y pone fin a los regalos sin sentido. La regla de los cuatro regalos de Navidad propone regalar:

1. Algo que sirva para llevar: zapatos, ropa, complementos…
2. Algo para leer: un libro o un cuento que pueda gustarles
3. Algo que realmente necesiten: como una mochila nueva para el colegio, por ejemplo
4. Algo que deseen: como ese juguete que han pedido en todas sus cartas a los Reyes Magos

En las grandes familias Papá Noel y/o los Reyes Magos suelen dejar regalos para el niño en todas las casas: los abuelos hacen un regalo, unos tíos hacen otro regalo, otros tíos también hacen su regalo, los que reciben de papá y mamá… ¿Qué podemos hacer si resulta imposible ceñirse a la regla de los 4 regalos de Navidad?

- Concienciar a toda la familia: comunicad a la familia que sólo papá y mamá harán los regalos a sus hijos. Si sois muchos y queréis mantener esa tradición podéis hacer que Papá Noel o los Reyes dejen uno o dos de los regalos en casa y el resto los lleven al lugar en el que os reuniréis toda la familia para abrirlos todos juntos.

- Donar los juguetes: Si, aún después de comunicarlo, es imposible que hagan regalos, muchas asociaciones agradecerán que donéis el exceso de juguetes para que puedan llegar a niños que también los necesitan. Les enseñaremos a compartir y daremos ejemplo: hay que ser solidarios, hay niños que en Navidad no reciben ningún juguete y también lo merecen.

Estas situaciones no sólo se dan en Navidad, también en los cumpleaños, cuando los niños ya no solo reciben regalos de los familiares, también se suman los de sus amigos. En cualquier caso, tenemos que elegir bien los regalos, centrándonos en la calidad y no en la cantidad.

Fuentes consultadas: en los siguientes enlace y enlace

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